Estando en Madrid en camino a Oxford (voy a estudiar allá) veo un afiche de McDonald's que ofrece un helado con un barra de Kit Kat por un euro. Entre las cosas buenas que tiene la comida rápida es su uniformidad: no será la mejor comida pero tienes seguro qué es lo que estás comiendo. El caso es que entro al lugar, y me di cuenta que por mucho que la comida sea uniforme, la cultura que se desarrolla alrededor de ella no. Mi primer encuentro con eso lo tuve en Budapest, dónde tuve la particular experiencia de ver un grupo de chamos pasando el rato en un Burger King, como si de un bar se tratara.
El caso es que en Madrid las costumbres son distintas. En Venezuela uno pide un combo y punto; hay gente excéntrica que lo que les provoca son un papas y piden eso, pero el común denominador entiende comer rápido como un paquete completo. Acá por algún motivo no, la gente pide hamburguesas sueltas, papas sueltas, hasta refrescos sueltos. Ni idea el porqué.
Pero lo más raro fue en la cola. Una mujer que llegó luego tampoco entiendo, con lo que quizás no sea un hábito local, pero dónde estaba había una cola para todas las cajas, y surgía alguna clase de orden espontáneo para saber a quien le toca. Mi madrina ya me había advertido que algo similar sucedía con el autobús, entonces no hice el rídiculo, pero aún así me pareció gracioso.
Lo otro fue un conflicto entre la cajera y una pareja. Conflicto quizás sea mucho, un impasse quizás. Tristemente la necesidad de cubrir espacio para que todo el local reconociera que yo era el próximo en cola me impidió oír toda la conversa, pero en la raíz del asunto había un serio problema de comunicación. Mi teoría es que al principio no se entendieron bien, y de ahí en adelante ambas partes prosiguieron a hablarse una a lo otra como si fueran extranjeros. La mujer les gritaba sus preguntas (en un castellano mi juicio perfectamente inteligible), y el hombre de la pareja formulaba sus órdenes apuntando al menú y gesticulando vigorosamente (lo oí muy claramente pedir cubiertos -ojo, no sé para qué - y hacer los gestos respectivos de una forma un tanto exagerada). El resultado final era cómico, aunque creo que parte y parte salieron arrechas del asunto.
La conclusión de mis peripecias en McDonald's es que no había helado. Terminé pidiendo un helado en Burger King que me dejó preguntándome cómo es el spanglish ibérico, todo el nombre estaba en inglés y tuve que terminar diciendo un "dame un asunto de estos de fresa". Que quizás sea spanglish ibérico.
viernes, 18 de septiembre de 2009
jueves, 10 de septiembre de 2009
Agnosticismo observante
No entiendo porque la gente que en teoría tiene el cielo disponible no le para bola a conseguirlo. La idea me vino como hace tres semanas y para recordarme anoté eso. Porque en serio no entiendo para nada.
Me explico. Soy agnóstico observante. Como he dicho antes, eso no quiere decir que no tenga derecho a expresar sobre Dios. No. Se refiere a que soy agnóstico y consecuente con mi vaina. No rezo a escondidas cuando me siento desesperado, no comulgo sólo porque me gusta el sabor de la hostia, y en líneas generales evito participar en rituales religiosos. No se me hace muy difícil, por lo que tampoco es que estoy haciendo un inmenso sacrificio renegando de la religiosidad. Hay que ver que las misas suelen ser aburridísimas.
Que sea agnóstico, sin embargo, no quiere decir que no me gustaría creer. Todo eso de la vida después de la muerte me parece genial, y seguramente aliviaría mi angustia existencial acerca de la muerte. Poder creer que hay alguien, que siempre habrá alguien, que me quiere y está dispuesto a ayudar debe ser bastante confortante también. Es por eso que no entiendo la gente que cree, y después hace como si nada. Especialmente a los que escogen, de literalmente centenares de forma de creer, una sola, para posteriormente cagarse en la madre de sus preceptos.
La religión, como yo la entiendo al menos, implica un acuerdo entre el creyente y la iglesia escogida. Sigues ciertas reglas, y se te recompensará en la vida oyendo tus rezos, y en la muerte con el cielo. Sé que estoy simplificando mucho, pero más o menos es eso. Lo que aparentemente suscita controversia es eso de seguir las reglas. La creencia imperante ahora es que las normas religiosas son flexibles, maleables, pueden ser escogidas y descartadas. Por ejemplo lo de los Diez Mandamientos. Están en la misma página de la Biblia, pero el de "no cometerás actos impuros" aparentemente tiene menos peso que "no matarás". Fornicación, meh, Dios seguro no le para a eso; matar, joder, al Infierno directo. Religión a la carte.
Con los ritos es peor todavía, y si sigo con el catolicismo es porque conozco es católicos. Aparentemente comulgar sin confesarse no es pa tanto, pero el bautismo y la primera comunión son algo sagrado. Y con las interpretaciones ni hablar. Hay personas para las que la posición de estar en contra del uso de los condones es algo primitivo, la de estar en contra de los homosexualidad no suscita mucha controversia, y que a la vez aplauden y ovacacionan la oposición al aborto. De lo que tengo entendido la Iglesia Católica no ofrece un menú ejecutivo de preceptos que te permiten escoger tres de cinco o algó así. Es una vaina de paquete completo, y sino para eso hay otras agrupaciones.
Yo sé que me estoy metiendo con algo sensible. Además, me parece que el hecho que los creyentes no sean fanáticos es algo positivo. Aún así me cuesta comprender. Existe un montón de gente que cree en la posibilidad de la vida eterna, pero no se esfuerza mucho para conseguirla. Escogen pertenecer a una organización que les ayuda a alcanzarla, pero después ignoran sus dictámenes. Además, si están en desacuerdo con los preceptos una de las organizaciones, rara vez deciden cambiarse a otra que se acomode más a sus creencias. ¿No es irracional? Supongo que intentar inyectarle racionalidad a la religión es muy complicado.
Me explico. Soy agnóstico observante. Como he dicho antes, eso no quiere decir que no tenga derecho a expresar sobre Dios. No. Se refiere a que soy agnóstico y consecuente con mi vaina. No rezo a escondidas cuando me siento desesperado, no comulgo sólo porque me gusta el sabor de la hostia, y en líneas generales evito participar en rituales religiosos. No se me hace muy difícil, por lo que tampoco es que estoy haciendo un inmenso sacrificio renegando de la religiosidad. Hay que ver que las misas suelen ser aburridísimas.
Que sea agnóstico, sin embargo, no quiere decir que no me gustaría creer. Todo eso de la vida después de la muerte me parece genial, y seguramente aliviaría mi angustia existencial acerca de la muerte. Poder creer que hay alguien, que siempre habrá alguien, que me quiere y está dispuesto a ayudar debe ser bastante confortante también. Es por eso que no entiendo la gente que cree, y después hace como si nada. Especialmente a los que escogen, de literalmente centenares de forma de creer, una sola, para posteriormente cagarse en la madre de sus preceptos.
La religión, como yo la entiendo al menos, implica un acuerdo entre el creyente y la iglesia escogida. Sigues ciertas reglas, y se te recompensará en la vida oyendo tus rezos, y en la muerte con el cielo. Sé que estoy simplificando mucho, pero más o menos es eso. Lo que aparentemente suscita controversia es eso de seguir las reglas. La creencia imperante ahora es que las normas religiosas son flexibles, maleables, pueden ser escogidas y descartadas. Por ejemplo lo de los Diez Mandamientos. Están en la misma página de la Biblia, pero el de "no cometerás actos impuros" aparentemente tiene menos peso que "no matarás". Fornicación, meh, Dios seguro no le para a eso; matar, joder, al Infierno directo. Religión a la carte.
Con los ritos es peor todavía, y si sigo con el catolicismo es porque conozco es católicos. Aparentemente comulgar sin confesarse no es pa tanto, pero el bautismo y la primera comunión son algo sagrado. Y con las interpretaciones ni hablar. Hay personas para las que la posición de estar en contra del uso de los condones es algo primitivo, la de estar en contra de los homosexualidad no suscita mucha controversia, y que a la vez aplauden y ovacacionan la oposición al aborto. De lo que tengo entendido la Iglesia Católica no ofrece un menú ejecutivo de preceptos que te permiten escoger tres de cinco o algó así. Es una vaina de paquete completo, y sino para eso hay otras agrupaciones.
Yo sé que me estoy metiendo con algo sensible. Además, me parece que el hecho que los creyentes no sean fanáticos es algo positivo. Aún así me cuesta comprender. Existe un montón de gente que cree en la posibilidad de la vida eterna, pero no se esfuerza mucho para conseguirla. Escogen pertenecer a una organización que les ayuda a alcanzarla, pero después ignoran sus dictámenes. Además, si están en desacuerdo con los preceptos una de las organizaciones, rara vez deciden cambiarse a otra que se acomode más a sus creencias. ¿No es irracional? Supongo que intentar inyectarle racionalidad a la religión es muy complicado.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Quéjense bonito
En un grupo de personas al cual dedico mucho tiempo hay dos personas que se quejan mucho, pero que son muy distintas. Quiero que una de ellas se caiga al Guaire cuando se está quejando, mientras que la otra me da risa y todo. He oído a muchas personas decir: "el me cae terrible, se la pasa quejándose". Yo creo hacen un mal diagnóstico del problema. La verdad es lo que cae mal es quejarse feo. Si se quejara bonito te parecería la persona más divertida del mundo.
Quejarse bonito no es algo sencillo de hacer,. Todos los quejones exitosos del mundo tenemos nuestra forma particular de hacerlo. Yo ironizo y hago chistecitos cretinos. No es la única estrategia exitosa pero me funciona.
Las personas que se quejan feo sufren de varios grandes problemas. Unos creen que quejarse se limita a describir una situación que causó incomodidad. No le ponen picante al asunto, no exageran, no actúan; se limitan a relatar los hechos como si fuera un noticiero en primera persona. "Salí de mi casa. Pisé los excrementos de un perro. Olí a pupú el resto del día. Se metieron conmigo en el trabajo. Odio a Venezuela, a los venezolanos, a sus perros." Aburrido.
Después está la gente que a la hora de quejarse busca empatía. Busca que uno sienta lo que están sintiendo, que uno comparta su odio hacia el mundo y su lugar en él. Esta gente sí exagera, a veces demasiado; actúan y sobreactúan. Los cuentos a menudo pueden ser hasta buenos. Pero uno no se siente autorizado a disfrutar el cuento. Este tipo de quejón no quiere descargar su miseria, sino hacer a los demás tan miserables como él.
De ahí a la gente que cree que el mundo conspira en su contra. Son historias de tragedias personalistas, paranóicas. Es la gente que no se conforma que decir que pisó pupú. Tiene que contarte todas las razones por las que era el peor día posible para pisar pupú. No sonríen a su patético destino, sino que se enfrentan a él con la más profunda amargura.
Pero el quejica que menos aguanto es quejica predicante. Si el mundo fuera más como él, no tendría que desatar su furia sobre los oídos de sus inocentes víctimas, a las que atormenta con relatos de su inmensa virtud y la iniquidad del mundo. No tiene la modestia para burlarse de si mismo, para encontrar atisbos de nobleza en la conducta de otros. El mundo es una mierda, y él tiene la solución. A lo que digo: "puede que la tengas, pero de ti no quiero oírla".
Si algún lector se sintió en algún momento aludido en la descripción de los malos quejones, está a tiempo de remediar la situación. Traten de quejarse bonito. O dejen de quejarse y punto.
Quejarse bonito no es algo sencillo de hacer,. Todos los quejones exitosos del mundo tenemos nuestra forma particular de hacerlo. Yo ironizo y hago chistecitos cretinos. No es la única estrategia exitosa pero me funciona.
Las personas que se quejan feo sufren de varios grandes problemas. Unos creen que quejarse se limita a describir una situación que causó incomodidad. No le ponen picante al asunto, no exageran, no actúan; se limitan a relatar los hechos como si fuera un noticiero en primera persona. "Salí de mi casa. Pisé los excrementos de un perro. Olí a pupú el resto del día. Se metieron conmigo en el trabajo. Odio a Venezuela, a los venezolanos, a sus perros." Aburrido.
Después está la gente que a la hora de quejarse busca empatía. Busca que uno sienta lo que están sintiendo, que uno comparta su odio hacia el mundo y su lugar en él. Esta gente sí exagera, a veces demasiado; actúan y sobreactúan. Los cuentos a menudo pueden ser hasta buenos. Pero uno no se siente autorizado a disfrutar el cuento. Este tipo de quejón no quiere descargar su miseria, sino hacer a los demás tan miserables como él.
De ahí a la gente que cree que el mundo conspira en su contra. Son historias de tragedias personalistas, paranóicas. Es la gente que no se conforma que decir que pisó pupú. Tiene que contarte todas las razones por las que era el peor día posible para pisar pupú. No sonríen a su patético destino, sino que se enfrentan a él con la más profunda amargura.
Pero el quejica que menos aguanto es quejica predicante. Si el mundo fuera más como él, no tendría que desatar su furia sobre los oídos de sus inocentes víctimas, a las que atormenta con relatos de su inmensa virtud y la iniquidad del mundo. No tiene la modestia para burlarse de si mismo, para encontrar atisbos de nobleza en la conducta de otros. El mundo es una mierda, y él tiene la solución. A lo que digo: "puede que la tengas, pero de ti no quiero oírla".
Si algún lector se sintió en algún momento aludido en la descripción de los malos quejones, está a tiempo de remediar la situación. Traten de quejarse bonito. O dejen de quejarse y punto.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
La Guerra
En honor al 70 aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial:
"La guerra es una serie de catástrofes que resulta en una victoria"
- Georges Clemenceau
"La guerra es una serie de catástrofes que resulta en una victoria"
- Georges Clemenceau
lunes, 31 de agosto de 2009
Pa' los 'frescos
El otro día fui a la Central a comprar películas con mi hermano, y para poder estacionar los vigilantes nos pidieron "pa' los frescos", indicando además que el pago es justo después de haber estacionado. Para que no tengan que esforzarse mucho para cobrar supongo. Dado que no teníamos sencillo, nos vimos obligados a darle al vigilante un billete de 5. Y descubrí la lógica de pedir pa' los frescos.
Hasta que le dimos el billete de 5 al vigilante, pensaba que lo de los frescos era simplemente una forma más elegante de pedir dinero que decirlo directamente. Hay gente que ha llegado a dar refrescos cuando le piden pa' los frescos, causando la furia del oficial, con lo que está claro que lo de los frescos es meramente simbólico. Pero, ¿por qué pa' los frescos? ¿Por qué no pal almuerzo, pa' unos Doritos, pa' la educación de mis hijos?
No es asunto de que haga calor. Lo de los frescos es para obligarlo a uno a dar un monto de dinero que efectivamente compre un refresco. Pone un piso al soborno: no puede ser menos de los 3 mil que cuesta una Pepsi en el cafetín local. Todos tenemos nociones de lo que cuesta un refresco, con lo que el dinero a dar está bastante claro. Si no tienes los tres mil, tendrás que dar más, jamás menos. Pedir para un almuerzo sería como mucho dinero, para unos Doritos como poco. Por eso es que nos piden pa' los frescos: es la tarifa estándar de soborno nacional.
Hasta que le dimos el billete de 5 al vigilante, pensaba que lo de los frescos era simplemente una forma más elegante de pedir dinero que decirlo directamente. Hay gente que ha llegado a dar refrescos cuando le piden pa' los frescos, causando la furia del oficial, con lo que está claro que lo de los frescos es meramente simbólico. Pero, ¿por qué pa' los frescos? ¿Por qué no pal almuerzo, pa' unos Doritos, pa' la educación de mis hijos?
No es asunto de que haga calor. Lo de los frescos es para obligarlo a uno a dar un monto de dinero que efectivamente compre un refresco. Pone un piso al soborno: no puede ser menos de los 3 mil que cuesta una Pepsi en el cafetín local. Todos tenemos nociones de lo que cuesta un refresco, con lo que el dinero a dar está bastante claro. Si no tienes los tres mil, tendrás que dar más, jamás menos. Pedir para un almuerzo sería como mucho dinero, para unos Doritos como poco. Por eso es que nos piden pa' los frescos: es la tarifa estándar de soborno nacional.
sábado, 29 de agosto de 2009
Teología paterna

Desde que vi la foto de una amiga en su Primera Comunión y le pregunté para que ritual arcano la vistieron de novia, mis amigos se han metido con mi falta de conocimiento religioso. Cumplo con el placer de transmitirle la nueva teoría teológica de mi padre, para que vean que con saber que es una Primera Comunión ya he llegado lejos.
El cuento es así. Mi devoto padre se consigue con una estampita del Arcángel San Miguel, que mi neo-pagana (dejemos eso para otros día) madre le ha puesto en algún lado de la camioneta. Crea un incidente doméstico, ya que él alega no que quiere tener a un criminal pseudo-chavista como San Miguel defendiéndolo. Ya que está en eso prefiere el ángel guardián de los Kennedy.
El quid aquí es lo de criminal pseudo-chavista. Para que se imaginen la estampita, parecida a la imagen que encuentran al principio, sale un Arcángel rubio, con capa roja, aplastando con su bota a Lucifer, y no contento con eso, amenazando claramente con clavarle una espada. La teoría de mi padre es que Lucifer es un ángel insurgente, que exige elecciones democráticas en lo que era hasta ese momento una autocracia triunviral. El triunvirato obviamente son el Padre, Chucho (hay una cuestión de teología delicada aquí: ¿el Hijo existía antes de llegar Jesús a la Tierra?) y Campanita (alias el Espíritu Santo). Harto de la quejadera, el Padre manda a sus matones a reprimir a los manifestantes, y como se puede ver, ciertamente hubo violencia. Dada su capa roja y su cabellera rubia, el Arcángel San Miguel vendría siendo un equivalente a Lina Ron, y los otros Arcángeles líderes de grupos como La Piedrita.
Con esa formación religiosa, tienen suerte que me sepa el Padrenuestro.
viernes, 28 de agosto de 2009
Nuevos inicios
En un esfuerzo por depurar un poco el contenido de este blog, esta semana me he puesto a escribir en dos nuevos lugares.
GBA me invitó a participar en "The Korova Milk Bar" aprovechando el hecho de que leo bastante. Básicamente mi crítica semestral de libros la haré ahí, con alguna mayor frecuencia para justificar mi presencia como colaborador. El blog en sí es algo bastante ecléctico (no puedo decir que tenga un tema definido) y bien divertido.
La otra es un proyecto que llevaba un buen rato gestándose y por fin volvió la gente de vacaciones y nos enseriamos. Es un blog en colaboración con un par de buenos amigos al que después de larga discusión (y darme cuenta que tengo escasa creatividad para los nombres, como pueden ver con el nombre de este blog) le pusimos "Sin el Chivo y sin el Mecate". Nace por varios motivos. Entre ellos está el hecho de que lo que escribo en este blog no pretendo que sea tomado muy en serio, mientras que mis opiniones políticas sí. También que la blogosfera política venezolana de lo que yo sé se resume a "The Caracas Chronicles" y un par de blogs más. Por favor corríjanme si estoy equivocado y hay algo más que valga la pena leer por ahí, que en serio quiero saber.
Bueno, esos son los anuncios del día. Volveremos a nuestra programación convencional cuando tenga nuevas ideas.
GBA me invitó a participar en "The Korova Milk Bar" aprovechando el hecho de que leo bastante. Básicamente mi crítica semestral de libros la haré ahí, con alguna mayor frecuencia para justificar mi presencia como colaborador. El blog en sí es algo bastante ecléctico (no puedo decir que tenga un tema definido) y bien divertido.
La otra es un proyecto que llevaba un buen rato gestándose y por fin volvió la gente de vacaciones y nos enseriamos. Es un blog en colaboración con un par de buenos amigos al que después de larga discusión (y darme cuenta que tengo escasa creatividad para los nombres, como pueden ver con el nombre de este blog) le pusimos "Sin el Chivo y sin el Mecate". Nace por varios motivos. Entre ellos está el hecho de que lo que escribo en este blog no pretendo que sea tomado muy en serio, mientras que mis opiniones políticas sí. También que la blogosfera política venezolana de lo que yo sé se resume a "The Caracas Chronicles" y un par de blogs más. Por favor corríjanme si estoy equivocado y hay algo más que valga la pena leer por ahí, que en serio quiero saber.
Bueno, esos son los anuncios del día. Volveremos a nuestra programación convencional cuando tenga nuevas ideas.
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